Leroy Merlin. Pensar en global para actuar en (muy) local.
CONTEXTO
Leroy Merlin tiene presencia en toda España. Y eso, en comunicación, no es una ventaja automática.
Cambian los hábitos, los ritmos de consumo, los momentos clave y hasta la forma de relacionarse con la tienda.
Cada zona funciona distinto.
¿CUÁL ES EL RETO?
Gestionar la comunicación de todos los puntos de venta de Leroy Merlin,
asegurando coherencia de marca, pero adaptando cada activación al contexto local de cada territorio.
¿CÓMO LO HICIMOS?
El punto de partida fueron nuestras 9 oficinas distribuidas por todo el país: Galicia, País Vasco, Cataluña, Madrid, Valencia, Zaragoza, Málaga, Sevilla y Canarias. Desde ellas trabajamos de forma coordinada, pero con conocimiento directo de cada zona.
Esto nos permite entender, por ejemplo:
- Qué medios funcionan mejor en cada región.
- En qué momentos tiene más sentido activar campañas locales.
- Cómo varía el comportamiento del consumidor según el entorno y la ciudad.
Desde esta estructura gestionamos la comunicación de todos los puntos de venta de Leroy Merlin, adaptando mensajes y planes de medios a la realidad de cada tienda, sin perder consistencia a nivel nacional.
No se trata de replicar campañas, sino de adaptarlas: ajustar coberturas, seleccionar medios relevantes en cada zona y optimizar la presión publicitaria según el potencial real de cada mercado.
En este proceso, Client Space actúa como la plataforma vertebradora de la comunicación exterior del proyecto. Gracias a su capacidad de geolocalización de tiendas y soportes, nos permite:
- Analizar la densidad de usuarios en torno a cada punto de venta.
- Definir el perfil de la audiencia de cada zona.
- Identificar su lugar de procedencia (hogar, trabajo o zona vital).
- Tomar decisiones precisas sobre dónde, cuándo y cómo impactar en cada territorio.
El trabajo diario combina así coordinación centralizada y ejecución territorial, apoyada en datos y conocimiento local.
Un modelo que nos permite reaccionar rápido, optimizar recursos y diseñar planes de medios realmente ajustados a la realidad de cada tienda, sin perder consistencia ni visión global.
La estrategia parte de un marco común, pero la ejecución se ajusta localmente.
¿Qué conseguimos?
Una forma de trabajar pensada para marcas con capilaridad nacional, donde el detalle local marca la diferencia.
Una comunicación más eficiente y alineada con la realidad de cada punto de venta.