Del maki al mupi: Sibuya y el reto de hablar el idioma de cada ciudad.

Del maki al mupi: Sibuya y el reto de hablar el idioma de cada ciudad.

CONTEXTO

Sibuya estaba creciendo. Y cada nueva apertura implicaba un reto distinto:

darse a conocer en cada ciudad sin comunicar de la misma forma en todas.

¿CUÁL ES EL RETO?

El objetivo era claro: generar visibilidad y tráfico en los momentos clave previos y posteriores a la apertura de cada restaurante.

impactando a la audiencia afín y optimizando cada impacto.

¿CÓMO LO HICIMOS?

Junto a Grupo Sibuya, diseñamos una estrategia de comunicación exterior para acompañar su expansión por distintas ciudades de España: Alcalá de Henares, Pozuelo, Barcelona, Elche, Jaén, Lleida, Málaga, Sevilla, Mérida, Reus, San Juan y Valencia.

El punto de partida fue el análisis local.

Cada ciudad se estudió de forma independiente: densidad de población, zonas de mayor movilidad, hábitos de consumo y contexto urbano.

Ese trabajo nos permitió construir planes de medios personalizados, ajustando cobertura y presión publicitaria a la realidad de cada localización.

La campaña se activó a través de diferentes formatos de exterior, combinando notoriedad y presencia constante en el entorno urbano: mobiliario urbano en papel y digital, marquesinas, autobuses y tranvías vinilados, estaciones de metro estratégicas y soportes seleccionados de forma específica para cada ciudad.

Pero más allá del soporte, la clave estuvo en el mensaje. La creatividad se adaptó a cada territorio, incorporando referencias locales y códigos culturales propios de cada ciudad, con un tono cercano y reconocible.

Algunos ejemplos de esa adaptación fueron mensajes como:

"Más japonés que ese bufé con cinta giratoria. Menos que la cola de la Sagrada Familia." — Barcelona

"Sibuya tiene un sabor especial" — Sevilla

"No es pescaíto frito, pero..." — Málaga

Pequeños guiños que hacían que la marca se sintiera cercana desde el primer impacto. Cada ciudad tuvo su tono, su mensaje y su forma de presentarse.

¿Qué conseguimos?

El resultado fue una campaña de exterior coherente a nivel nacional, pero adaptada ciudad a ciudad.

Una campaña capaz de acompañar la expansión de la marca sin perder relevancia local.

Una forma de trabajar donde el conocimiento del territorio y la personalización del mensaje marcan la diferencia.

Y además, ganamos el Premio Bronce en la categoría Local de los premios OOH Lovers, organizados por La FEDE.

Casos de estudio

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